¿Cuánto cobrar por una impresión 3D?
Respuesta corta: el precio de una impresión 3D se arma sumando seis cosas: material, electricidad, desgaste de la máquina, mano de obra, impresiones fallidas y ganancia. En Argentina un filamento PLA cuesta hoy entre $15.000 y $30.000 el kilo según la calidad, y ese es solo el primero de los seis costos. Cobrar solo el material es el error más caro que se puede cometer.
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El precio no es el filamento
Casi todo el que arranca cobra así: peso la pieza, la multiplico por lo que me salió el rollo, le agrego algo y listo.
Con esa cuenta estás trabajando gratis. Peor: estás pagando para trabajar, porque la máquina se gasta y la electricidad la ponés vos.
Una pieza de 86 gramos en PLA, con un rollo de $15.000 el kilo, tiene $1.290 de material. Si esa impresión tardó 5 horas y 20 minutos, el precio final justo ronda los $12.450. La diferencia entre esos dos números no es «ganancia»: es todo lo que la primera cuenta se olvida.
Los seis costos que forman el precio
1. Material
El más fácil y el único que casi todos cuentan.
Hoy en Argentina el PLA va de $15.000 a $30.000 el kilo según la calidad, y hay especiales que se van bastante más arriba. El PETG se mueve en un rango parecido. La diferencia entre un rollo barato y uno bueno no es capricho: un rollo malo te hace fallar impresiones, y una impresión fallida cuesta mucho más que la diferencia de precio del rollo.
Ojo con el soporte y la purga. Si tu laminador dice 86 gramos de pieza pero usás 12 de soporte, gastaste 98. Cobrá 98.
2. Electricidad
Una impresora no consume mucho por hora, pero las impresiones son largas.
La tarifa sacala de tu propia factura, que cambia según dónde vivas y qué categoría tengas. Si tenés varias máquinas trabajando en paralelo todo el día, este número deja de ser un detalle.
3. Desgaste de la máquina
Este es el que nadie ve y el que más duele cuando llega.
Tu impresora no es eterna: los ventiladores, las boquillas, las correas, la plancha, el extrusor. Todo eso se reemplaza. Si tu impresora costó X y te va a durar Y horas de trabajo, cada hora de impresión tiene que devolverte una parte de ese X, más el mantenimiento del año.
Si no cobrás esto, el día que se te rompe algo lo pagás de tu bolsillo. Y la sensación es que «este mes no ganaste nada» — pero en realidad no ganaste ningún mes, solo se notó ahora.
4. Tu tiempo
Preparar el archivo, laminar, calibrar, sacar la pieza, limpiar soportes, lijar, pintar, empaquetar. Nada de eso lo hace la impresora sola.
Poné cuánto vale tu hora y contá los minutos reales de trabajo humano, antes y después de la impresión. Es el costo que más se subestima, sobre todo cuando el post-proceso es largo.
5. Las impresiones que fallan
Fallan. A todos. Y la que falla también gastó material, luz y horas de máquina.
Si de cada 10 impresiones se te arruina 1, tenés que repartir ese costo entre las 9 que salieron bien. Se hace agregando un porcentaje de fallo al costo total. No es pesimismo, es contabilidad.
6. La ganancia
Recién acá, arriba de todo lo anterior, va tu ganancia. Todo lo de antes son costos: recuperarlos no es ganar, es no perder.
El porcentaje no es un número fijo: depende de la pieza y de lo que el cliente está pidiendo. Una pieza simple y repetida no se cobra igual que una que hay que diseñar, calibrar y probar tres veces.
Los errores que se repiten
- Cobrar solo el material. El error madre, del que salen todos los demás.
- No contar la luz porque «es poquito». Poquito por hora, mucho por mes.
- No contar el desgaste de la máquina hasta que se rompe algo.
- Regalar el diseño. Si modelaste la pieza, eso es un trabajo aparte del de imprimirla, y se cobra aparte.
- No contar las impresiones fallidas, como si nunca pasaran.
- Olvidarse de las comisiones. Si vendés por Mercado Libre, la comisión sale de tu ganancia, no del aire.
- Cobrar por gramo. Dos piezas del mismo peso pueden tardar tiempos muy distintos según el relleno y la altura de capa. El peso solo no alcanza.
Cómo calcularlo sin hacer la cuenta a mano
Todo esto está resuelto en la calculadora de Printika Tools: cargás el precio del rollo, el peso, el tiempo, tu tarifa de luz y los datos de tu impresora, y te devuelve el precio final en pesos, dólares o euros. Es gratis y no necesitás registrarte.
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Preguntas frecuentes
¿Cuánto sale imprimir en 3D en Argentina?
Depende del peso de la pieza y del tiempo de impresión, pero el material es solo una parte: hay que sumarle electricidad, desgaste de la máquina, tu tiempo, las impresiones fallidas y la ganancia. Una pieza de 86 gramos que tarda poco más de 5 horas ronda los $12.450 con un PLA de $15.000 el kilo.
¿Cuánto cuesta un kilo de filamento PLA?
En Argentina va de $15.000 a $30.000 según la calidad, y hay materiales especiales que cuestan bastante más. El PETG se mueve en un rango parecido.
¿Se cobra por gramo o por hora?
Ni una cosa ni la otra por separado. El peso define el material y el tiempo define la electricidad y el desgaste de la máquina. Cobrar solo por gramo deja afuera las impresiones lentas, y cobrar solo por hora deja afuera las piezas pesadas.
¿Hay que cobrar el diseño aparte?
Sí. Modelar es un trabajo distinto de imprimir, con su propio tiempo y su propia tarifa.
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